Cuando Enseñar Duele
€ 54.5
Solamente leyendo la descripción del libro me siento completamente interesado e invitado a leerlo.
Se nos cuestiona constantemente sobre nuestra labor docente y pocas veces se nos reconoce las cosas positivas y/o sacrificios que realizamos en esta hermosa y compleja labor del educar y transformar vidas.
Me convencí de adquirirlo!!!
Felicidades Alberto.
Un abrazo!
Es una obra que refleja no sólo el sentir de los docentes sinónimo también lo que a diario observamos y que ha llevado a muchos a desertar de esta noble profesión.El escritor es un docente de trayectoria y vocación que gracias a su expertice y carisma ha podido recopilar relatos y vivencias de sus pares, en particular este libro plasma lo que muchos en pasillos hemos vivido y aún así amamos nuestra profesión. Felicitaciones al escritor y espero sea uno de varios más que podamos leer con su autoría.
Entendiendo el título y la descripción del libro puedo ver que la educación sigue siendo un acto profundamente humano, sostenido por personas que, pese a todo, continúan encontrando sentido en enseñar. Es la capacidad de un profesor para mirar a sus estudiantes y reconocer que, incluso en medio del cansancio, la burocracia y la incertidumbre, la educación sigue siendo el lugar donde encuentra la esencia de su vida. Me parece interesante que el autor haya podido realizar una profunda introspección de la labor docente y que nos lleve a la profunda reflexión de que la docencia en algún aula es capaz de transformar vidas y darle sentido a la labor más bonita y satisfactoria que es enseñar. Ansiosa por leer y profundizar en las palabras de este libro. Jennifer Castillo
Aún no he tenido la oportunidad de leer Cuando enseñar duele, pero su reseña despierta inmediatamente mi interés. La temática que aborda resulta profundamente necesaria en un tiempo en que a los docentes se les exige enseñar, incluir, contener, innovar y responder a desafíos cada vez más complejos, mientras pocas veces nos preguntamos quién cuida a quienes educan.
Me parece especialmente valioso que el libro no se quede únicamente en las dificultades, el desgaste o el cansancio docente, sino que también rescate la vocación, la esperanza y la capacidad que tiene un profesor de dejar huellas que muchas veces nunca llegará a dimensionar. Su propuesta invita a volver a mirar y valorar a quienes sostienen diariamente la educación. Sin duda, una lectura que espero realizar muy pronto.